Dosificar hipoclorito de sodio es el servicio que más bombas dosificadoras deja fuera de operación en México. No porque el equipo sea malo: porque el químico desgasifica, y una bomba que no se eligió ni se instaló pensando en eso deja de dosificar sin avisar.
En GIDSA suministramos la bomba sola o el paquete de cloración completo, con bomba OBL Blackline M, tanque, contención y accesorios de línea. Somos distribuidor autorizado de OBL en México.
Por qué el hipoclorito tumba bombas dosificadoras
El hipoclorito de sodio se descompone solo. Libera oxígeno, y lo hace más rápido cuanto mayor es la concentración, la temperatura ambiente y el tiempo que lleva almacenado. Ese gas viaja con el líquido y se acumula en el cabezal de la bomba.
Cuando hay una burbuja atrapada, el diafragma comprime gas en lugar de líquido. La bomba sigue girando, el motor suena normal, el contador de emboladas avanza — y no sale una gota. Es la pérdida de cebado por bloqueo de gas, y es la falla número uno de este servicio.
Lo grave es que no hay alarma. El operador no se entera hasta que el análisis de cloro residual sale bajo, y para entonces lleva horas o días entregando agua sin desinfectar.
Cómo se resuelve: seis decisiones de instalación
- Succión inundada, siempre. El tanque por encima de la bomba. Nunca succión negativa. Así cualquier burbuja que se forme sube de regreso al tanque en lugar de quedarse atrapada en el cabezal.
- Línea de succión corta y con pendiente continua hacia arriba, del cabezal al tanque. Sin sifones, sin codos que formen puntos altos donde el gas se atore.
- Purga de aire accesible. Válvula de purga en la descarga, o cabezal con desgasificación. Que el operador pueda sacar el gas en segundos y sin herramienta — si purgar es incómodo, no se purga.
- Válvula de contrapresión en la descarga. El hipoclorito es de baja viscosidad; sin contrapresión las válvulas de bola no asientan bien y la dosificación se vuelve errática.
- Válvula de pie con filtro en el tanque, y calibrador en la succión para verificar el caudal real contra el teórico. Sin calibrador no hay forma de saber si la bomba entrega lo que marca la perilla.
- Diluya cuando pueda. Al 13 % desgasifica mucho más que al 5 %. Diluir estabiliza la dosificación, a cambio de un caudal mayor y un tanque más grande. En plantas pequeñas suele ser el mejor negocio.
Materiales: dónde se comete el error caro
De las ocho configuraciones de materiales de la serie M, no todas sirven para hipoclorito:
Deslice la tabla hacia los lados para ver todas las columnas.
| Configuración | Cabezal | Sello | ¿Para hipoclorito? |
|---|---|---|---|
| P6 (PP582) | PP | PTFE | Recomendada |
| S6 (S562) | PVDF | PTFE | Recomendada — máxima compatibilidad química |
| P1 (PP) | PP | FPM | Aceptable; el sello de FPM se degrada antes que el de PTFE |
| AA y AB | Acero inoxidable 316L | FPM / PTFE | No. Los cloruros pican el inoxidable |
El error más caro que vemos en campo es especificar cabezal de acero inoxidable 316L para hipoclorito, con el razonamiento de que «el inoxidable aguanta todo». Con cloruros no aguanta: pica, se perfora y termina contaminando la línea. Para este servicio el plástico es superior al metal.
Cómo se dimensiona
La fórmula es corta:
Caudal de la bomba (l/h) = Caudal de agua (m³/h) × Dosis (mg/L) ÷ Concentración de la solución (g/L)
Un ejemplo con números reales. Una planta que trata 50 m³/h, con una dosis objetivo de 2 mg/L, usando hipoclorito comercial al 13 % —unos 130 g/L de cloro activo—:
50 × 2 ÷ 130 = 0,77 litros por hora
Y ahí aparece la segunda trampa. Ese caudal es pequeño, y la tentación es dejar la bomba que ya estaba, o comprar una de 50 l/h «por si crece la planta». Si lo hace, la bomba va a trabajar al 1,5 % de su carrera, donde ninguna bomba dosifica con exactitud.
Para este ejemplo, una M 7 —7 l/h— trabajaría alrededor del 11 %: justo en el límite inferior del rango donde la exactitud está garantizada. Si el caudal de agua fuera menor todavía, lo correcto es diluir el hipoclorito para subir el caudal de bomba y meterse en la zona media del rango, no comprar una bomba más chica.
Y deje margen hacia arriba. El hipoclorito pierde concentración con el tiempo: un tanque que lleva semanas puede estar al 9 % en lugar del 13 % con que se dimensionó. La bomba tiene que poder subir el caudal para compensar.
Lo que pide la norma
La NOM-127-SSA1-2021, vigente desde 2022, fija el cloro residual libre entre 0,2 y 1,5 mg/L en cualquier punto de la red de distribución.
Léalo con cuidado: dice en cualquier punto de la red, no a la salida de la planta. Eso significa sostener una banda a lo largo del tiempo y de la distancia, no acertar un número puntual. Un sistema que pierde cebado cuatro horas al día no cumple, aunque su promedio salga bonito.
Qué suministramos
- Bomba OBL Blackline M con la configuración de materiales correcta para hipoclorito, de 7 a 1 500 l/h
- Tanque de polietileno con indicador de nivel, dimensionado al consumo y al tiempo de almacenamiento
- Charola de contención
- Válvula de contrapresión, válvula de pie con filtro y calibrador
- Amortiguador de pulsaciones cuando la línea lo pide
- Tablero y control por señal cuando la dosificación debe seguir al caudal de agua — ahí entra el control remoto PRO con entrada de 4-20 mA
Mándenos el caudal de agua a tratar, la dosis objetivo y la concentración del hipoclorito que usa, y le devolvemos el equipo dimensionado con el número de parte.
Vea también
- Bombas dosificadoras OBL Blackline M — la serie indicada para este servicio
- Paquetes y skids de dosificación de químicos
- Control remoto PRO — dosificación proporcional al caudal
- Refacciones para bombas dosificadoras OBL
- Bombas dosificadoras OBL en México
